Comenzamos una nueva temporada, la 2018-2019. Una temporada para ilusionarnos y divertirnos, aunque también, suele pasar, para enfadarnos.

Vivimos el baloncesto desde todos los ángulos posibles. Como directivos, como entrenadores, como parte del colectivo arbitral, como jugadores o como familiares, siempre ahí al quite, en los entrenamientos y en los partidos, en nuestro Pabellón de la Bosca o en nuestro querido Sant Blai. A veces el baloncesto es un escape de nuestra vida rutinaria, agobiados por el trabajo y las responsabilidades del día a día. Otras, sin embargo, es un factor estresante más que, sumado a todo lo anterior, nos lleva al enfado.

Debemos reflexionar. El objetivo número uno al practicar un deporte, el único si nos apuráis, es divertirse. Y cuando trabajamos en etapas de formación este objetivo es indiscutible, más allá de enseñar valores importantes como el trabajo en equipo, la educación, la responsabilidad, etc. Para ello, todos somos importantes y todos debemos remar en la misma dirección.

Queremos que nos ayudéis. Vosotros, padres y madres, sois imprescindibles: os queremos de nuestro lado. Sois una parte fundamental y el Club necesita de vuestra aportación para poder sumar. Se ha escrito mucho sobre el papel de los progenitores en el deporte base pero quisiéramos resaltar en especial dos aportaciones interesantes. Una de ellas, visceral y llamativa. Nos referimos a un extracto de la rueda de prensa de Frank Martin, entrenador de la Universidad de South Carolina.

La segunda reflexión, más templada, es de Fran Adell, psicólogo y entrenador de baloncesto, profesor de los cursos de entrenador de la Federación Baloncesto de la Comunidad Valenciana.

Los padres en el baloncesto

Estamos a punto de empezar la temporada 18-19. Disfrutemos de nuestros hij@s y jugador@s. Disfrutemos del baloncesto juntos.