Domingo por la tarde. Viajaba el equipo en pleno en el primer desplazamiento a tierras insulares, con toda la plantilla a disposición del cuerpo técnico tras toda la retahíla de lesiones y problemas musculares. El rival, Platja de Palma, con una buena dinámica en las últimas jornadas y volviendo a parecerse al equipo que el año pasado arrasó en la competición y que se quedó a las puertas del ascenso a LEB Plata. Se afrontaba pues el partido con ilusión después de las vacaciones pero siendo conscientes que el pabellón de S’Arenal era un fortín difícil de conquistar y el rival un equipo duro. Las previsiones, desgraciadamente, se cumplieron.
Pero no fue tan fácil para el equipo local, ni mucho menos. El partido comenzó con un Aquidos muy serio, eficiente en ataque, con un buen juego interior y alternativas varias. En defensa se trabajaba bien, lo que junto con el poco acierto del equipo local hizo que muy pronto los de Jorge Blasco cogieran una buena renta en el marcador. Ventajas que oscilaban entre los 5 y los 10 puntos fueron la tónica del primer cuarto, que sin embargo termina con un marcador de 22-26.
Ya en el segundo cuarto se continúa con la misma tónica, acrecentándose poco a poco la distancia en el marcador. El equipo local sale con una presión en todo campo de la que Aquidos Arquitectes se zafa con cierta facilidad, para llegar a la máxima ventaja: 34-50 a falta de dos minutos. Sin embargo, en lo que restaba de cuarto empezó a vislumbrarse ya lo que sería la segunda mitad: gran acierto de los locales que reducían distancias para irse al descanso 42-54.
Comienza la segunda mitad y ya de inicio el equipo local es otro. Más intensidad, más fuerza en el rebote, mejor defensa y sobre todo un acierto descomunal en ataque. Todo un vendaval el que cayó encima del Aquidos Arquitectes, que poco a poco fue desinflándose. La ventaja pues fue desapareciendo en el marcador con cada segunda oportunidad concedida en defensa, con cada rebote perdido y cada triple del Platja de Palma. La
remontada culmina a falta de dos minutos para el fin del tercer cuarto cuando los isleños, 67-65, toman la iniciativa en el marcador, ventaja que ya no dejarían de ampliar. El cuarto finaliza 74-67 para los locales.
El último cuarto fue una copia del tercero. La ventaja aumentaba poco a poco, sin que Aquidos pudiera hacer nada ante la calidad de algunos jugadores del Platja de Palma, enchufados hasta límites increíbles para llegar a falta de 3 minutos a la máxima ventaja, 96-80. En este momento, ya con más corazón que cabeza, una reacción postrera con Damián como estilete puso un marcador de 97-87 quedando apenas 2 minutos. Parecía intuirse un final épico, que la veteranía de los jugadores de Palma cortó de raíz. Al final, 108-95 y muchas lecturas del partido por hacer. La más importante y positiva que el equipo tuvo contra las cuerdas a uno de los grandes equipos de la categoría en su campo, y que sólo una segunda parte descomunal por parte de los locales evitó la victoria del Aquidos.
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